Matumbo

23.05.2021

Un cuadro detallado de Kenia para wazungus

Autor: Javier Triana


Editorial: Libros del K.O.


Género: Crónica


Año de publicación: 2021


Precio: 18,90 €


Páginas: 320


País: Kenia

Kenia es un país que te atrapa. Cuando aterrizas, Nairobi te da la sensación de que es un lugar caótico, donde el desorden y el bullicio reinan con las boda boda volando como mosquitos entre el tráfico infernal. Pronto descubres que la realidad es distinta. Su gente va a otro ritmo, más lento que en el mundo occidental, con el pole pole por bandera, la filosofía por la cual la calma manda y si alguien se retrasa una hora a una cita, no pasa nada. Allí los kenianos te dirán que sí a todo, luego falta que sea verdad, pero el trato que te dispensan te recuerda al calorcito de casa. Todo eso es lo que ves y vives en el día a día y cuanto más te alejas de Nairobi es más evidente, pero debajo de esa primera toma de contacto está el sustrato de un país con profundas desigualdades y división social que como visitante no aprecias, pero que cuando llevas un tiempo te puede llegar a frustrar si no comprendes su historia, contexto y cultura.

En Matumbo, Javier Triana (Logroño, 1983) combina su experiencia como periodista muzungu -hombre blanco- entrevistando a guerreros masais, una Nobel de la Paz y otro que sigue intentando serlo de Literatura y atletas medallistas olímpicos con un ejercicio de estudio histórico y antropológico del ser keniano. Triana dibuja un cuadro de una Kenia diversa en la que pinta los trazos que forman al país y fija los detalles en las historias más personales que ejemplifican sus habitantes.

Un viernes de hace un par de años estaba en Nairobi subido en un Uber con un amigo cuando me dijo que me pusiera el cinturón. Esa mala costumbre que tengo de no ponerme cinturón en los taxis la había exportado y se dio cuenta. Me dijo que nos acercábamos a una rotonda y que allí se colocaban los policías buscando el más mínimo detalle para sacarse una paga extra para el fin de semana. Esa historia es solo un ejemplo del nivel de corrupción, sed de poder e impunidad que tan bien describe Triana. Un país en el que a menudo piensas que todo vale si tienes algún billete de más, a pesar de los esfuerzos de gente tan diversa como John Githongo, Wangari Maathai o Eric Wainana, quienes cada uno desde su sector luchan por una Kenia más justa.
El autor no rehúye de episodios duros para el país como la violencia tribal poselectoral de 2007, auspiciada por déspotas líderes cuyo interés es el suyo propio y no el de la sociedad, pero tampoco se queda en ellos y dibuja a sus buenas gentes y sus logros en deporte, literatura y demás. Sin embargo, sí se echa de menos referencias a ciertas características que también convierten a Kenia en el país que es: el que mayor conectividad a internet tiene, el hub de startups tecnológicas y el país donde cualquier persona tiene un móvil con el que paga hasta en un puestecito de la calle gracias a M-Pesa, ese invento que ríete tú de Bizum. Tampoco entra en profundidad en cómo Kenia, a pesar de todos sus males, es uno de los países más estables en África subsahariana y sobre todo en África Oriental y cómo, a pesar de no tener recursos naturales, poco a poco ha ido escalando hasta ser la tercera economía regional. Es posible que todo ello no quepa en sus páginas, pero ayudaría al lector a tener un cuadro más completo del país.

Lo mejor del libro es cómo lo cuenta. Uno podría mencionar el ejercicio de documentación histórica, preciso y detallado, impropio de un periodista que ha vivido tan solo tres años en el país como corresponsal. Todo ello es cierto, pero lo que hace único al libro es su narración, el tono cercano y sarcástico con el que hace que en cada capítulo te rías con crueles historias o barbaridades varias. Es ese tono el que facilita que al lector hispano hablante una realidad tan lejana le sea amena y atractiva.


Matumbo no es un libro monotema: habla de medio ambiente, política, deporte, literatura, sociedad y lo hace en entornos tan diversos como el desierto al norte, las tierras de pescadores luos al oeste o los parques naturales de safaris al sur del país. Es un libro que te muestra Kenia y te dan ganas de ir y de volver. Si eres de los que viaja queriendo informarte del país donde vas, este libro será el más ameno que encontrarás para hacerlo. Si en cambio ya conoces Kenia o vives allí, verás reflejado en las historias que cuenta Triana cosas que has vivido con tus propios ojos. Todo eso hace a esta crónica de Kenia un libro que merece la pena leer.