El yihadismo en Mozambique que amenaza el sur de Africa

Artículo publicado en El Orden Mundial.

La provincia más septentrional de Mozambique, Cabo Delgado, lleva tres años sufriendo una insurgencia yihadista que ha matado a más de 1.800 personas y desplazado a 210.000. La mezcla de pobreza, falta de oportunidades para los jóvenes, islamismo radical y el descubrimiento de gas natural ha supuesto un cóctel explosivo para la región más alejada de la capital, que acusa la falta de atención e inversiones públicas.

El ataque comenzó el 5 de agosto de 2020. Entraron en la ciudad portuaria de Mocímboa da Praia, en el norte de Mozambique, dispuestos a asaltar el lugar armados y al grito de "queremos un gobierno de Alá" y sin taparse la cara. Tras más de cinco días de lucha con las fuerzas de seguridad mozambiqueñas, los yihadistas consiguieron su objetivo: mataron a al menos 55 soldados, hirieron a noventa, hundieron con granadas un barco militar y se hicieron con el control del puerto.

El presidente de Mozambique, Filipe Nyusi, viajó a la capital de la región, Pemba esa misma semana. Sus palabras sonaron poco esperanzadoras para la población: "Debemos permanecer alerta y esperar que lleguen días mejores", dijo el mandatario. En los cuatro primeros meses de 2020 hubo 101 ofensivas yihadistas, un 300% más que en el mismo periodo del año pasado . La insurgencia en Mozambique se ha desatado, contribuyendo a que la violencia yihadista en África haya marcado un récord, con más de 4.161 ataques en un año natural hasta junio de 2020.

Incremento constante de los atentados

Desde que los yihadistas atacaran por primera vez en octubre de 2017, la violencia en Mozambique no ha he...

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