Sobre el duelo

02.05.2021

Pésame y duelo en tiempos de confinamiento

Autora: Chimamanda Ngozi Adichie

Editorial: Penguin Random House

Género: Ensayo

Año de publicación: 2021

Precio: 6,90 euros

Páginas: 112

País: Estados Unidos / Nigeria

Reseña escrita por Soraya Aybar Laafou

A finales de marzo del 2020, las consecuencias de la Covid-19 llegaron a África. Confinamiento domiciliario, distanciamiento social, cierres aeroportuarios y demás restricciones de movilidad no sólo enfatizaron la dureza de la pandemia, sino que, además, se impusieron como un arma de doble filo; desatendieron a aquellos que fallecieron a causa de otras patologías. Hace un año y con 25 casos confirmados, el gobierno nigeriano se vio obligado a clausurar toda su actividad hostelera y confinar a su población. Unos días más tarde se decretó el cierre de espacios de trabajo y el aislamiento del país con el bloqueo en las fronteras.

Al otro lado del Atlántico, Chimamanda Ngozi Adichie (Abba, 1977) narra a través de su último libro, Sobre el duelo, el dolor que irradia perder a un ser querido en tiempos de confinamiento. La repentina muerte de su padre, James Nwoye-Adichie, en un momento en el que el mundo se encontraba parado y a su vez, colapsado, impulsa a la autora a compartir con sus lectores -- primero en The New Yorker y posteriormente en formato papel-- el duelo y el desconsuelo ante los cuales se declara inexperta e inmadura. La autora nigeriana, que actualmente vive entre Estados Unidos y Nigeria, ilustra un recorrido minucioso desde lo más profundo de sus entrañas respecto a una pena que describe como opresiva, sólida y opaca.

Los inminentes recuerdos de su padre, que fallece a causa de una enfermedad renal crónica, perfilan un ensayo personal que destaca las dificultades de afrontar una muerte inesperada y de compaginar el duelo al estilo Igbo, expresivo y performativo, con el occidental. "He tocado el corazón de la pena", apunta la dramaturga nigeriana. En el libro desvela una leve adicción a los somníferos para superar la muerte y un rechazo constante a las palabras y dedicatorias de pésame.

Una Chimamanda cercana a la vida cotidiana reaparece en el mundo literario transformada en almohada por la noche y terapia durante el día para aquellos que también han estado inmersos en una situación parecida. Los cierres nacionales y la aceleración del coronavirus han alejado familias, vertebrado sentimientos y enfriado los corazones. El 'nunca' ha llegado para quedarse en la vida de Chimamanda. Nunca más le volverá a ver, nunca más compartirán anécdotas y risas en las sobremesas, nunca pudo despedirse de él y eso seguro que nunca se lo perdonará a nadie, y mucho menos, al coronavirus.

Una vez más, la autora sumerge al lector en las tradiciones y costumbres del pueblo Igbo. Una narración sencilla y cercana hace la lectura fácil, rápida y accesible para todo tipo de lectores. Chimamanda muestra detalles autobiográficos presentes a lo largo de todas sus obras literarias: experiencias, choques culturales y demás dificultades para una niña que tras nacer en Abba y crecer en Nsukka, Nigeria, decide migrar a Estados Unidos. Desde que publicara en 2003 su primera novela, La flor púrpura, y tras pasar por su best seller en forma de manifiesto feminista, Todos deberíamos ser feministas, Chimamanda termina por abrirse con su última publicación, la que sin duda la convierte en su versión más sincera y desnuda ante un mundo en constante movimiento.